El comercio exterior de Guatemala cerró con un desempeño positivo durante el 2025, luego de experimentar una incertidumbre asociada a los cambios geopolíticos, comerciales y tecnológicos, lo que supondría una nueva normalidad en el intercambio de bienes y servicios.
Las cifras de exportaciones e importaciones registraron un impacto menor al anticipado por el choque arancelario, y los resultados muestran ganadores y perdedores.
Entre enero y diciembre del 2025, las divisas por exportaciones se situaron en US$15 mil 587.4 millones, lo que equivale a un crecimiento del 7.1 %; mientras que las importaciones alcanzaron US$34 mil 609.3 millones, es decir, un aumento del 6.5 % en comparación con el 2024, informó el Banco de Guatemala (Banguat) al actualizar las cifras de comercio exterior.
Por ventas al exterior, el país recibió US$1 mil 31 millones más (7.1 %) que los US$14 mil 556 millones del 2024. La estructura de la oferta exportadora se mantiene: artículos de vestuario registraron exportaciones por US$1 mil 543 millones y lideran las ventas, seguidos del café US$1 mil 307 millones, banano US$1 mil 56 millones, azúcar US$937 millones y grasas y aceites comestibles de palma US$823 millones.
De esos cinco grandes sectores, solo la industria de maquila registró una caída de -4.6 % con relación al 2024, por unos US$73 millones, mientras que el resto de esos productos agrícolas mantuvo un desempeño positivo.
Centroamérica fue el principal destino de las exportaciones el año pasado, con despachos por US$5 mil 675 millones 36.4 %; seguido de Estados Unidos US$4 mil 748 millones, 30.5 % y la Eurozona (US$1 mil 228 millones, 7.9 %.
Vestex reporta impacto por aranceles de EE. UU.
Al conocer las cifras, Alejandro Ceballos, vicepresidente de la Comisión de Vestuario y Textil (Vestex), comentó que, debido a la imposición de tarifas arancelarias en el 2025 por parte de Estados Unidos, las empresas tuvieron que modificar sus estrategias de abastecimiento y adaptarse a los niveles de incertidumbre provocados por la falta de continuidad en las órdenes de producción.
Reconoció que no fue posible realizar una adecuada planificación por la falta de certeza y porque otros países obtuvieron un trato diferenciado en las tarifas, lo que impactó en los volúmenes de exportación de prendas de vestir. Por otro lado, las hilazas y telas mostraron un comportamiento favorable, ya que las prendas se producen en países vecinos como El Salvador, Honduras y Nicaragua.
En las cifras globales, las exportaciones de vestuario y de materiales textiles sumaron US$1 mil 891 millones, lo que representa una disminución de US$41 millones (–2.14 %) con respecto al 2024, cuando se alcanzaron US$1 mil 932 millones, según la información proporcionada por Vestex.
Infraestructura afecta competitividad
Mario Yarzebski, gerente general de la agroexportadora Palo Blanco, afirmó que el crecimiento observado en los productos agrícolas se debe, en parte, a mejoras en la eficiencia de las producciones, y que los retos actuales están enfocados en el acceso a nuevos mercados, ya que ahora se compite con países que cuentan con mejores tratos arancelarios, como Colombia, Chile y México.
Debido a la imposición de tarifas arancelarias en el 2025 por parte de Estados Unidos, las empresas tuvieron que modificar sus estrategias de abastecimiento y adaptarse a los niveles de incertidumbre provocados por la falta de continuidad en las órdenes de producción.
Reiteró que una de las principales preocupaciones es la infraestructura logística terrestre y portuaria, que muestra ineficiencias y, en algunos casos, impide competir por no ser “buenos en el tema logístico”.
“En los productos de exportación, los retos más importantes están orientados a los temas de preferencias arancelarias y de infraestructura en general”, apuntó.
Las cifras de cierre no fueron tan complicadas como se esperaba, agregó Yarzebski, porque muchos productores y exportadores buscaron otros mercados para colocar sus productos, y no solo vieron el mercado de EE. UU., sino también lo que se pudo compensar en otras plazas.
Rubén Morales, exministro de Economía, remarcó que el crecimiento del 7 % en las exportaciones debe comprenderse como un buen indicador de las perspectivas y lo calificó como “bastante favorable”.
Exportaciones crecerán 6 % en el 2026
El reporte de evaluación de la política monetaria, cambiaria y crediticia para el 2026, elaborado por la Junta Monetaria, indica que las exportaciones crecerán 6 % este año y se situarán en US$14 mil 972 millones, mientras que las importaciones aumentarán 7 % para alcanzar US$33 mil 356 millones.
Respecto de las perspectivas de exportación para el 2026 y 2027, Alejandro Ceballos declaró que aún no hay certeza sobre la fecha de entrada en vigor del Acuerdo Recíproco Arancelario entre Guatemala y Estados Unidos. El acuerdo fue suscrito el 30 de enero recién pasado.
“Existe interés de las marcas por colocar órdenes en el país y de fábricas que están invirtiendo en el interior, en áreas de Sacatepéquez y Chimaltenango; sin embargo, consideramos de suma importancia que las empresas del sector tengan claridad en temas como la fijación técnica del salario mínimo para el año 2027”, agregó.
«El crecimiento del 7 % en las exportaciones debe comprenderse como un buen indicador de las perspectivas y lo calificó como bastante favorable”
Rubén Morales, exministro de Economía
Insistió en que las oportunidades existen, pero los retos como país son grandes, y por eso se debe actuar con agilidad para responder a la demanda del mercado y aprovechar las oportunidades que se están presentando.
“Consideramos de suma importancia que las empresas del sector tengan claridad en temas como la fijación técnica del salario mínimo para el 2027”, destacó el directivo de Vestex.
Aguacate podría redefinir exportaciones agrícolas
Para Mario Yarzebski, en los próximos dos años debe tomarse en cuenta el factor cambiario, ya que el quetzal es una moneda fuerte, lo que a veces afecta a países con monedas más débiles.
Anticipó que la entrada del aguacate guatemalteco a Estados Unidos (admisibilidad) podría cambiar el mapa de las exportaciones agrícolas y convertirse en uno de los sectores más relevantes, si se consolida el acceso al mercado en el segundo semestre del año.
Este producto tendría una implicación positiva en la economía nacional, especialmente en las áreas de cultivo del altiplano central, donde predominan pequeños y medianos productores. Además, es un rubro con alta expectativa de crecimiento y podría abrir mercados como Corea del Sur y Japón.
China se consolida como segundo proveedor
Por el lado de las importaciones, el aumento total fue de US$2 mil 117.9 millones, con respecto al monto registrado en el 2024, que fue de US$32 mil 491.5 millones.
El monto total de las importaciones se situó en US$34 mil 609.3 millones, mayor en US$2 mil 117.9 millones (6.5 %) respecto del 2024. El incremento estuvo influenciado principalmente por la variación positiva en bienes de capital para la industria, telecomunicaciones y construcción (US$475 millones, 10 %) y en bienes de consumo no duradero (US$430.6 millones, 6.8 %).
Aunque el principal abastecedor fue Estados Unidos, con US$10 mil 891 millones (31.5 %), la República Popular de China se consolidó en segundo lugar, con US$5 mil 511 millones (15.9 %), y Centroamérica ocupó la tercera posición, con US$3 mil 949 millones (11.4 %), según las estadísticas oficiales.
Proyecciones 2026-2027
Para los próximos años se plantean tres escenarios, según explicó Jacobo Pieters, gerente de Inteligencia de mercados de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport).
Escenario base
Se proyecta un crecimiento de entre 4% y 6%. Entre los elementos a considerar están la moderación del comercio mundial, una desaceleración leve en Estados Unidos y la posible estabilización de los precios agrícolas.
Escenario optimista
Se estima un crecimiento de entre 6% y 8%. Este escenario contempla la consolidación del nearshoring hacia Estados Unidos, el fortalecimiento de la integración productiva en Centroamérica y la ampliación de la presencia en nuevos nichos. El catalizador sería la manufactura y el valor agregado, no solo los commodities.
Escenario de riesgo
El crecimiento podría ubicarse entre 3% y 4%, derivado de una caída en los precios del café o el azúcar, mayor tensión comercial con Estados Unidos, o un aumento en los costos logísticos o energéticos. El mayor riesgo estructural señalado es la concentración geográfica y sectorial.






