Representantes del Banco Industrial (BI) y de la Corporación Financiera Internacional (IFC) suscribieron ayer un financiamiento estructurado por US$850 millones, equivalentes a unos Q6 mil 512 millones, recursos que ya están disponibles por medio de la entidad financiera para su distribución.
Se trata de una emisión de deuda para obtener financiamiento internacional en los mercados de capitales. La operación se concretó en enero del 2026, con la participación de la IFC y otras instituciones involucradas.
Durante una conferencia de prensa con directivos de ambas entidades, se informó que la operación se estructuró bajo el modelo “C/B Loan”, compuesto por un préstamo de US$100 millones a través de la IFC y otros US$750 millones obtenidos por medio de la colocación de notas en los mercados de capital.
Durante la actividad se explicó que esta es la primera transacción con una estructura de este tipo para deuda subordinada a escala global. Se registró una demanda superior al cupo colocado, con órdenes que superaron los US$2 mil 800 millones.
BI fortalece su capital con deuda subordinada
Luis Lara, director general corporativo de Banco Industrial, profundizó en los detalles de la operación y resaltó que, inicialmente, se contemplaba colocar US$500 millones, pero se detectó una demanda mayor, por lo que se decidió ampliar el monto a US$850 millones.
Explicó que una de las ventajas de la deuda subordinada es que puede computarse como parte del patrimonio, lo cual permite que el banco aumente su capacidad de otorgar créditos.
Sobre el destino de estos recursos, indicó que se utilizarán para apoyar, mediante financiamiento, a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), con el fin de impulsar emprendimientos y la creación de negocios.
“Buscamos que las personas no migren, sino que se queden en Guatemala trabajando. Se apoya también el ámbito de las microfinanzas, que comprende actividades productivas especialmente lideradas por mujeres. Los recursos que se canalizarán no son únicamente esos US$850 millones, sino que el banco también otorgará una cantidad muy importante en quetzales, porque al final es lo que necesita el país”, declaró el directivo.
Reconoció que, en Guatemala, la población se caracteriza por su deseo de emprender: “Vemos cómo en la provincia las personas comienzan sus negocios, trabajan y generan empleo”.
Respecto de los antecedentes de esta estructuración, Lara mencionó que la IFC es el brazo financiero del Banco Mundial (BM), cuyo objetivo es trabajar con el sector privado. Parte de sus metas es reducir la pobreza y generar empleo en los países en vías de desarrollo.
Esta es la quinta transacción realizada en conjunto, por lo que se busca consolidar una relación de largo plazo, remarcó.
Nueva emisión del BI marca hito internacional
Luis Prado, gerente de la División Internacional del Banco Industrial (BI), informó que, con esta operación, se tiene acceso en gran medida a financiamiento internacional.
Recordó que esta es la catorceava emisión en los mercados de capitales internacionales realizada por el banco en los últimos 20 años, lo que, según dijo, demuestra que se trata de una institución con altos estándares.
Se utilizarán para apoyar, mediante financiamiento, a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), con el fin de impulsar emprendimientos y la creación de negocios.
“Se cumplió con todos los requisitos de la banca internacional y estamos muy contentos. Esta transacción marca un hito porque es una operación de deuda subordinada”, apuntó.
Aclaró que esta operación implica una condición de subordinación, ya que los recursos provenientes de la misma forman parte del patrimonio computable del banco. “Y eso nos va a permitir crecer aún más en el futuro”, añadió.

Movilización de capital refleja confianza en Guatemala
Sanna Abouzaid, directora regional para México y Centroamérica de la IFC, declaró que la operación es innovadora y pionera a escala mundial, con un monto significativo y un socio clave en la región.
“Vemos muchos aspectos de desarrollo, como el tamaño, que es muy grande no solo para Guatemala, sino también para la región. Nos entusiasma mucho la movilización de capital, ya que demuestra que la gente tiene confianza en el sector, en el banco y en el país. Que la IFC estuviera detrás de todo esto ayuda un montón”, precisó la directora.
Atrae a más de 160 inversionistas
Prado también dio pormenores sobre la operación de la deuda subordinada. Explicó que la condición de subordinación implica que los inversionistas asumen una condición especial, por lo que los recursos forman parte del patrimonio computable de la institución.
Indicó que se trata de una estructura denominada “C/B Loan”, es decir, una modalidad de préstamo que no es particularmente común en los mercados internacionales.
Al participar la IFC en la transacción —un banco de desarrollo multilateral—, esta incorpora condiciones estructurales que la hacen única.
“Esta es la primera transacción de este tipo a nivel mundial. Es un honor para nosotros ser pioneros en este tipo de operaciones”, reiteró.
El directivo agregó que se recibieron órdenes de más de 160 inversionistas y que hubo una sobredemanda de seis veces el monto original anunciado, lo que permitió lograr condiciones favorables y aumentar la cifra inicialmente prevista.
Concluyó que esta operación comenzó en el 2026 y, dependiendo del crecimiento y la evolución de la economía, se podría requerir otra transacción.






